¿Cachorros? El peculiar “premio” de consolación para los perdedores de los Grammy.

La idea no pareció agradarle a muchos usuarios. Incluso el presentador de la gala, James Corden, fue criticado por esta acción.

Por elsalvador.com / AP

Ene 29, 2018- 16:45

En la 60 entrega anual de los premios Grammy realizada el domingo por la noche, artistas como Bruno Mars y Kendrick Lamar se llevaron varios galardones a casa, pero hubo varios artistas que se fueron con las manos vacías.

Ante la situación el comediante y presentador del show, James Corden, decidió que los “perdedores” no se irían a casa sin recibir un premio de “consolación”. Fue así que el anfitrión decidió “regalar” cachorros a los artistas que no recibieron ningún Grammy.

“No quiero que nadie regrese a casa con las manos vacías esta noche “, dijo Corden. “Vamos a repartir cachorros de consolación”. Entonces si no obtuviste un Grammy, ¡obtienes un cachorro!”, dijo el director.

unque algunos artistas se mostraron felices ante el peculiar premio de “consuelo”, hubo otros usuario a los que no les pareció divertida la broma e incluso criticaron fuertemente a Corden.

Entre ellos el grupo de derechos de los animales (PETA), quienes condenaron el hecho y escribieron en su cuenta de Twitter. “Muy decepcionado porque los #GRAMMY eligieron regalar cachorros como una broma. Los animales no son juguetes. #AdoptDontBuy”.

Grammys registraron la audiencia más baja

La gran noche de Bruno Mars en los premios Grammy registró la teleaudiencia más baja en casi una década para la gran fiesta de la música: sufrió una caída de 24% respecto al año pasado.

La compañía Nielsen calculó el lunes que 19,8 millones de personas sintonizaron los Grammy, frente a los 26,1 millones de 2017. Fue la menor audiencia para los Grammy desde 2009, cuando se registraron 19 millones.

El espectáculo de este año no contó con la participación de superestrellas como Adele, Beyonce y Taylor Swift. Habí­a sido apodada como una gran noche para el rap, y aunque puede que ese sea el género musical más popular en este momento, quizás no logró atraer a los seguidores más casuales de la música.

El rapero Kendrick Lamar inauguró la ceremonia con un popurrí­ que incluyó a un grupo de bailarines fingiendo ser baleados. El cómico Dave Chappelle incluso le ofreció una explicación a los espectadores que pudieron haberse sentido incómodos: “Lo único más aterrador que ver a un hombre negro ser honesto en Estados Unidos es ver a un hombre negro siendo honesto en Estados Unidos”, dijo.

El espectáculo tuvo algo de contenido polí­tico, con un cameo de Hillary Clinton leyendo un fragmento del exitoso libro de Michael Wolff sobre la administración de Donald Trump, “Fire and Fury”, así­ como comentarios sobre los derechos de las mujeres, la violencia armada y la inmigración.

En el canal Fox News se manejó la teorí­a de que una “diatriba anti-Trump” habrí­a ahuyentado a algunos televidentes.

“Puedo imaginarme los televisores siendo apagados cuando se tornó polí­tico”, dijo Ainsley Earhardt, una presentadora de “Fox & Friends”, el programa matutino predilecto del presidente.

La caí­da en los ratings también fue notable en comparación con otras ceremonias de premios. Las más recientes transmisiones de los Globos de Oro y los Oscar bajaron 4% respecto al año previo, mientras que el í­ndice de audiencia de los premios Emmy el pasado septiembre se mantuvo casi igual que el del año anterior, dijo Nielsen.

Los ratings de los Grammy se mantuvieron entre los 20 y 30 millones de espectadores la pasada década, con un máximo de 39,9 millones en 2012, cuando la gala se realizó poco después de la muerte de Whitney Houston.

Fuente: EL Salvador.com